¿Qué hacer cuando la espada nos apunta directo al corazón?
Estamos tan pegados a la pared que no vemos escapatoria posible...así es el dilema..
Aprisiona...y es entonces cuando acorralados por las circunstancias cerramos los ojos, esperando tan sólo el golpe final de la espada...
Pero por imposible que parezca siempre hay un pequeñísimo espacio que nos permite derrumbar la pared y encontrar el camino a la LIBERACIÓN...
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